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sábado, 22 de enero de 2011
Sobre el cáncer de nuestro deporte
La Noche del Turini debía ser una noche festiva, pero me temo que no va a ser así. Y no lo va a ser porque es el escenario de una más de las tropelías de ése cáncer del automovilismo que es Olivier Quesnel. Hay que ser canalla, sinvergüenza, caradura, ruin, despreciable, y cualquier otro adjetivo más que se os ocurra para mancillar el Centenario del Rallye Montecarlo con sus estúpidas órdenes de equipo.
Y no hablo de órdenes de equipo para asegurar una victoria. No. Órdenes de equipo para que un piloto gane tres puntos más de cara a la General de un campeonato que acaba de comenzar. De locos. Propio sólo de Quesnel. Soy Stéphane Sarrazin, y le hago comerse el carné de ruta página por página, por haberme hecho arriesgar mi vida durante dos tramos de locura para superar a Guy Wilks, y tener que devolverle el tercer cajón del podio "por su cara bonita".
Esto no es un caso de órdenes de equipo. Esto es reirse de todos los aficionados. De todo un campeonato. De todo un evento que celebra su centenario. Y de toda la historia de este deporte. No, me niego. Las órdenes de equipo se aplican cuando hay algo en juego, o algo que perder. ¡Es la primera prueba del año, por el amor hermoso! ¡Paradle los pies ya!
Este tío se cree que puede hacer lo que le dé la gana, cuando le dé la gana, y como le dé la gana, pisoteando todas las bases de un deporte, que aún con sus manchas, ha sido, como se suele decir, "de caballeros". No puede ser que sea siempre el mismo el que aplique las órdenes de equipo hasta cuando son innecesarias (Mundial de Rallyes), o que se queje de que los otros alinean coches oficiales (Skoda en el IRC) cuando él hace lo mismo (Bryan Bouffier corriendo con Peugeot Rep. Checa, o Italia, o Francia...), o de que el otro ha desarrollado una aerodinámica al límite de la legalidad (Audi en Le Mans 2009), o de que si no hay Superrally (ver entrada anterior) se va.
Pues vete. Nuestro deporte es el que es. Hay unas reglas. Si no te gustan, vete. Pero no te rías en nuestra cara. Déjanos en paz. Que te den todos los trofeos que quieras, pero vete y déjanos. Déjanos a los que amamos este deporte, que disfrutamos de las gestas individuales y puntuales, como la de Sarrazin hoy, al margen de quien se lleve los campeonatos. Gente como tú ha dejado el Mundial hecho unos zorros, y sólo gente como tú podía empañar el Centenario del Rallye Montecarlo.
Lo dije al acabar el Rallye, y lo mantengo. Esta victoria es de Bryan Bouffier y de PH Sport. Para mi, Olivier Quesnel está muerto. Me la sopla lo que diga o haga. Es un cáncer para nuestro deporte, y debemos hacérselo mostrar. Por supuesto que los hay iguales o peores, como Wilson o Richards, pero el francés se ha pasado definitivamente de la raya. Y hay dos opciones: o pararle, o dejar que este deporte se hunda definitivamente.
P.S: Y no me pidáis lírica en estos momentos. Este post está escrito desde el mayor de los resentimientos del mundo, contra un hombre que me acaba de confirmar por qué tenía ganas de darle un puñetazo al televisor mientras Eurosport le entrevistaba. Sinvergüenza. Leer más...
viernes, 21 de enero de 2011
Sobre la magia del Montecarlo
(Tengo curiosidad por ver qué hará Hänninen...)
Este post se va a quedar obsoleto en apenas unas horas, pero no podía dejar pasar el Rallye Montecarlo sin escribir una entrada sobre él. En su Centenario, la prueba monegasca nos está regalando una edición repleta de magia, como en los viejos tiempos, y hoy viernes afrontamos la mítica Noche del Turini con varios candidatos a la victoria final: dos viejos zorros, un buen piloto ante su gran oportunidad, un circuitero que busca entrar en la historia... ¿y un "flying finn" en busca de revancha?
Antes de nada, me descubro por enésima vez ante Eurosport Events y el Automobile Club de Monaco. Gracias. Gracias a los unos por dar libertad total a quien siempre debió tenerla, y gracias a los otros por tratar de volver a los orígenes, aún con las restricciones de hoy en día. Gracias por ir en busca de la nieve (no, no creo que sea casualidad que nieve en las tres ediciones IRC, y no en las del Mundial), gracias por permitir diferentes marcas y tipos de neumáticos, gracias por admitir ouvreurs... y por supuesto, gracias por retransmitirnos todo en directo.
Gracias a todo eso, y a la llegada de la nieve que tanto se hacía de rogar, nos encontramos ante una de las ediciones del Montecarlo más disputadas en los últimos diez o quince años. Tenemos a cinco pilotos en apenas un minuto y veinte segundos, y a un pilotazo con todas las de la ley a dos minutos quince. ¿Quién da más?
Evidentemente, quien lo tiene más fácil es Bryan Bouffier. El francés, que no se sintió especialmente a gusto en la primera etapa, brilló en las especiales de casa, y acertó de pleno en la monta de neumáticos en el segundo bucle del jueves. Además, tuvo esa pizca de fortuna que todos los grandes pilotos necesitan alguna vez, al llegar a meta con su Peugeot 207 S2000 intacto a pesar de dos trompos. Sin embargo, quizás le falte la experiencia de los grandes momentos. Ya en la especial de esta mañana cedió tiempo, y por detrás tiene a unos perseguidores claramente hambrientos.
El primero de ellos, François Delecour. Desgraciadamente, no creo que tenga muchas opciones esta noche. Va con un coche privado y en seco ha perdido ritmo claramente. Pero si ayer por la tarde sorprendió a todo el mundo con una decisión de locos, ¿por qué no lo iba a lograr de nuevo? Además, el Turini, tramo que se sabe practicamente de memoria, le debe mucho a Freinetard. Y no tiene nada que perder.
Por quien yo apuesto es por Freddy Loix. Tiene el mejor coche, el Skoda Fabia S2000, se ha mostrado muy rápido mientras la nieve no hizo acto de aparición, tiene experiencia y ya en 2009 terminó pescando una segunda posición en el Montecarlo en esta mítica noche. Why not?
Guy Wilks y Stéphane Sarrazin son las otras cartas sobre la mesa de Peugeot Sport. El británico ha cuajado un buen rally en general, muy regular, y fue el mejor del resto en ése infernal bucle vespertino de la segunda etapa. Quizás le falte velocidad, pero a los de delante no se les ha visto "muy allá" en el Col de Perty...
En cambio Sarrazin se llevó el scratch. El francés puede hacer historia, siendo el primer piloto de circuitos en ganar el Montecarlo desde que lo lograra Vic Elford en 1968 (también última edición en la que ganó un británico), y lo único que tiene en contra es su habitual irregularidad. Pero a rápido, de los que están ahora metidos arriba, no le gana nadie.
Y meto a un sexto piloto entre los candidatos a la victoria. Sí, está a 2:15 de Bouffier, y ayer la cagó hasta el fondo en la elección de neumáticos, pero hasta entonces Juho Hänninen estuvo intratable, metiendo casi un minuto de ventaja a Petter Solberg y Freddy Loix. El finlandés es otro que no tiene nada que perder (sólo correrá algunas pruebas del IRC, compaginándolas con el SWRC), mucho que demostrar, y va bien sean cuales sean las condiciones meteorológicas. Y como ya se vio en 2009 con Gardemeister y Ogier, los dos tramos de la primera suficientes para recortar un minuto y meter el miedo en el cuerpo, sea quien sea el líder... Yo no lo descartaría, y a las malas, pescará un más que mereciedo podio.
Lo único claro de esta noche es que nos vamos a divertir sí o sí, gane quien gane. ¡Nos vemos a las 18:45 en Eurosport! Leer más...
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