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domingo, 11 de diciembre de 2011

Sobre una noche en las carreras (eléctricas)

(Sutton, perdóname por robarte esta foto)

Sí, aunque no lo parezca por el aspecto de este blog, todo lo contrario que el de mi Twitter, estoy vivo. Entre clases, días sin electricidad y días de depresión, no había sacado hueco, ni interés siendo sincero, para escribir un post decente por aquí. Pero bueno, ahí está el automovilismo siempre para levantarme el ánimo, y si la semana pasada me acerqué a la Boutique oficial del ACO en París para comprar algunas cositas de las 24h de Le Mans (anuario oficial de 1982 por 15€ incluido), este fin de semana tocaba acercarse a Bercy para la vuelta, tras una década, del Karting Indoor de Paris-Bercy.

Oficialmente se llama ahora ERDF Masters Kart, y el nombre tiene más importancia de la que parece, porque corrían con karts eléctricos desarrollados por Sodikart, y ello posibilitó el apoyo de varios patrocinadores que difícilmente se hubieran acercado al automovilismo de no ser por esta curiosidad (ERDF es el monopolio de la red eléctrica en Francia). Así que bienvenidos sean los coches eléctricos a nuestro deporte si con ello logramos patrocinadores nuevos, más aún si cabe en tiempos de crisis.

Además, no estaban tan mal de rendimiento. Quien viera el evento por televisión, tendría la impresión de que eran quizá algo lentos, pero las cámaras "se comen" la sensación de velocidad, algo a lo que ayuda además la falta de ruido de motores. Pero rápido, iban un rato: Tristan Vautier y Romain Grosjean se calzaron dos hostias como panes en sus primeras vueltas al circuito y, por la falta de ruido, se podían escuchar perfectamente las fuertes frenadas. Además, me imagino que el peso extra de las baterías aumentaba las inercias, de ahí que pareciera que los pilotos tenían que trabajar aún más para colocar el kart en cada curva.


(El periodista dice que se lo han capado. Y aún así...)

¿Que preferiría ruido y humo? Pues sí, pero la idea no es mala, y en los tres años de contrato que tiene Philippe Streiff con Paris-Bercy estoy seguro de que Sodikart seguirá mejorando el kart. Por eso, no me cabe duda de que la electricidad es el futuro, como mínimo, de estos eventos de post y pretemporada. Si la idea de llevar el automovilismo a las ciudades siempre es interesante por muchas razones (la primera, la cantidad de niños que ven por primera vez una carrera en Indoor. De hecho mi primera prueba de motor fue el Trial Indoor Ciudad de Málaga, cuando aún se celebraba en la Plaza de Toros de La Malagueta), el hecho de usar coches eléctricos permite que los patrocinadores se involucren para dar a conocer sus últimas innovaciones, y que el propio automovilismo muestre su lado más verde (en las pantallas del Palacio se mostraban tráilers del Formulec, por ejemplo, o del Smart eléctrico).

Así que, sí, se sufre al no escuchar ruido de motores (aunque sólo sea por tener que escuchar perfectamente al speaker de turno), pero por lo demás, fue divertido, y no me importaría tener que sacrificar parte de lo que conocemos hoy por automovilismo a cambio de asegurar su futuro. Además, al fin y al cabo mi primer coche fue un todoterreno de Feber... sí, con baterías eléctricas.

En cuanto al aspecto deportivo, empezaré por los Juniors. Faltó Nyck de Vries, que sigue acumulando kilómetros en Fórmula Renault 2.0 (que hay que vender que ganó en su primer año...), pero allí estaban Charles Leclerc (Nicolas Todt), Esteban Ocon (Gravity Academy) o Lance Stroll (Ferrari Driver Academy, lo cual, visto lo visto, es más sinónimo de "bluff" que de calidad). Sin embargo, a todos estos más o menos les conocía, y el que más me sorprendió, probablemente por ignorancia, fue el francés Dorian Boccolacci, también apoyado por Gravity.

No ganó ninguna carrera, pero la exhibición que dio en la segunda, saliendo octavo y colocándose segundo tras apenas una vuelta fue impresionante. De hecho, llegó a liderar la prueba, antes de que Ocon le diera un toque por detrás y le relegara al tercer puesto, para finalmente acabar segundo. En la Final, cometió un pequeño error y acabó tercero tras Leclerc y Ocon, pero sigue siendo una actuación impresionante para un chaval de 13 años (por mucha diferencia de peso que pueda haber)... Me quito el sombrero.

Otro que sorprendió, aunque en este caso entre los "Maestros", fue Olivier Lombard, que se sacó una vuelta increíble para lograr la pole por delante de Sébastien Ogier y el resto del invitados. Vale, no deja de ser un bolo de final de temporada, pero que un chaval de 20 años gane Le Mans en LMP2, y luego sea capaz de estas cosas es como para que se le tenga en cuenta en el futuro. Y pensar que compartía equipo en Fórmula BMW con Juncadella y Nasr y se comía los mocos. Al final va a ser verdad lo de que hay pilotos "de monoplazas", "de resistencia", etc...

De todos modos Lombard se fue diluyendo según avanzó la noche, víctima de lo que siempre ha sido Bercy: en palabras de Sébastien Bourdais, "una carnicería". De hecho, antes de cada semi siempre caía alguien en la vuelta de reconocimiento, incluyendo un toque entre Nicolas Hamilton y Romain Dumas después de que el hermanísimo calentara ruedas sin echar un vistazo por detrás. Otro que tampoco se libró de la carnicería fue Karun Chandhok: accidente en la primera curva de su semi, y toque con Dumas (que aún tendría tiempo de un tercer accidente, con Julien Jousse) y trompo en la salida de la repesca.

Curiosamente, los, a priori, dos grandes protagonistas de la noche pasaron totalmente desapercibidos: Romain Grosjean (que agradeció insistentemente a Total su apoyo...) sólo pudo ser séptimo, y Sébastien Loeb (tras la presentación más patéticamente chovinista que he visto en mi vida, cayendo del cielo en una plataforma donde ondeaban dos banderas tricolores) fue octavo.

Por el contrario, Sébastien Ogier a punto estuvo de aguarle (aún más) la fiesta, pues realizó tanto una calificación como una semifinal brillante, y sólo un toque recibido en la primera vuelta, que descolgó su parachoques trasero, le apartó del podio final, al acabar contra las protecciones... Otra curiosidad fue el pique entre Adrian Sutil y Paul di Resta en la "repesca", dándose toques al más puro estilo "Días de Trueno": ¿se jugaban acaso el puesto en Force India?



El vencedor fue Jules Bianchi, que tras una buena salida y deshacerse de Stéphane Sarrazin en las primeras vueltas, iba dando caza a Jean-Éric Vergne cuando el piloto del Red Bull Junior Team cometió un error y le dio vía libre al de Ferrari, resarciéndose así en cierto modo de la descalificación de la semana pasada en Brasil.

Lo último interesante que ví fueron las entrevistas al final del evento. Bianchi y Vergne son como la noche y el día, un poco como Grosjean (aunque en estos dos años ha progresado mucho) y Pic (el yerno ideal). Mientras que Vergne tiene ya club de fans, allí presentes, y sabía hablar y ser políticamente correcto, cuidando mucho su imagen, Jules parece mucho más ensimismado, y cuando le pusieron el micro delante sólo acertó a decir que "Todo ha estado muy bien... pero faltó ruido". Resumen perfecto, eso sí.
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martes, 4 de octubre de 2011

Sobre mi viaje relámpago a Haguenau

(Fotos cedidas por Róber Dias Botelho, ahora leeréis por qué...)

El pasado domingo estuve en Haguenau. Agnó para los francófilos, o Jáguenau para los pangermanistas de bigotillo sobre el labio superior, que sé que aún quedáis unos cuantos en la Costa del Sol.

Este pueblo de Alsacia sería uno más de los muchos que hay en Francia, que tanto odio: pueblos que no son lo suficientemente pequeños como para tener el encanto de los de casas blancas y bareto frente a la Iglesia que tanto he visto por Andalucía, pero tampoco lo suficientemente grandes como para satisfacer a un chico de ciudad como yo. Perdonadme por esta salida de tono, pero, aunque he visto algunos pueblos preciosos en Francia (en el sureste, entre Lyon y los Alpes), la experiencia del año pasado en Magny-Cours me marcó de por vida.

De todos modos, tenía estación de Cercanías, y eso me bastaba. Bueno, eso, y que allí nació hará unos 35 años un chavalín llamado Sébastien Loeb, y que en apenas unos años pasó de ser el típico macarra flipaíllo al volante de un GTi, para convertirse en el héroe local, sumando unos cuantos Campeonatos del Mundo de Rallyes. Supongo que os sonará el nombre...

Tras el vergonzoso traslado del Rallye de Francia de Córcega a Alsacia, justificado únicamente por el carisma de Loeb, el pueblo natal del héroe acoge siempre una superespecial, donde el año pasado logró su séptimo título... y aunque no quería hacerme ilusiones, tenía en mente desde hace tiempo acercarme de alguna manera hasta allí, aprovechando la cercanía de la estación de trenes. Se lo comenté a Charly y Félix en el GPCast de la pasada semana, pero no fue hasta el viernes, cuando en mitad de la clase de Sociología Política tuve que contenerme para no pegar gritos de alegría al ver a Dani Sordo colocarse líder del Rallye de Francia, cuando decidí que ATPC: por mis cojones que el domingo me iba a Haguenau.

Por 156€, me compré billetes para el TGV París-Estrasburgo, tras el cual cogería el TER (Cercanías) Estrasburgo-Haguenau. Y claro, no fui ni mucho menos el que tuvo la misma idea: tras levantarme a las cinco de la madrugada, y llegar más o menos justo a la Gare de l'Est, me encontré allí a otro tío que tenía también billetes para Haguenau: Róber, brasileño, un gran tipo que además me salvó el culo gracias a su cámara, después de que en un nuevo acto de estupidez supina por mi parte, me dejara la tarjeta de memoria en casa.

Tras dos horas de TGV, y media hora más de Cercanías, en la que pasamos por encima del tramo de Gravière de Bischwiller (me lo apunto para próximas ocasiones, que siempre será mejor que una Superespecial), llegamos a Haguenau cuando pasaba por el tramo el Coche 0. Es decir, más justos imposible. Por eso, y por la gran cantidad de público, tuvimos que ver de cualquier manera a Sébastien Ogier y Dani Sordo, pero terminamos por encontrar un hueco donde ver al resto de participantes.

Sobre la primera pasada, poco puedo comentar, aunque sí me gustaría recalcar que, en asfalto al menos, los S2000 parecen mucho más espectaculares que los WRC. Aunque no me cabe duda de que lo que hay tras el volante también importa: impresionaba ver a Ott Tänak y Juho Hänninen jugarse el cuello en cada curva. Luego, en otro apartado habría que colocar a Wilson, Block, Al Qassimi y Al Rajhi (con el 207 S2000 de Kronos), que al menos donde estaba yo colocado, se dedicaron a deleitar al personal.

Como Haguenau es un pueblo pequeño, una vez que se acabó la primera pasada, tuvimos que dar la vuelta a toda la superespecial para cruzar la pista, al no haber puentes o pasarelas ni abrirse al público el trazado. Eso nos permitió ver el ambiente que había por los alrededores, muy festivo a pesar de estar la gran mayoría encabronados con el abandono de Sébastien Loeb, pero supondría una gran putada más tarde...

Al final nos situamos más o menos frente a donde vimos la primera pasada, en la segunda curva tras la salida, donde además podíamos ver el cruce donde unos venían de la salida, otros iban a dar la vuelta, y unos terceros salían del tramo hacia la meta. Tras dos horas de espera, antes de iniciarse el tramo Sébastien Loeb salió a dar una vuelta con un DS3 Racing, y siendo entrevistado por la megafonía, arrancando los aplausos que Ogier no logró a pesar de su victoria... ¡Supongo que por esclarecer el cartel de “Tous avec Séb” que presidía la Superespecial!

Al rato salió el Coche 0, un DS3 R3T pilotado por el hiperespectacular Marc Amourette, que derrapó todo lo que no lo hicieron los WRC justo después... No voy a mentir, cuando ví a Ostberg pinchado por un más que probable bordillazo, se me iluminó la cara pensando en algún tipo de justicia divina, que permitiría que Dani Sordo lograra al fín su primera victoria en el Mundial de Rallyes. Pero no pudo ser...

Me queda el consuelo que Sordo fue probablemente el más aplaudido de entre los pilotos del WRC, algo a lo que contribuí al gritar bien fuerte “¡VAMOS DANI!” al pasar el Mini Countryman WRC por delante de mi por primera vez, a lo que los que estaban a mi alrededor respondieron con aplausos en lugar de mirarme mal. No sólo eso, sino que le volvieron a jalear cuando encaraba ya la meta. Todo porque no gane Ogier...

Abro paréntesis para el comentario “técnico” del día. A pesar de los buenos resultados cosechados en Alemania y Francia, el Mini se sigue viendo muy torpe. Al margen de la falta de potencia de la que tanto se queja Dani Sordo, el coche da muy mala impresión: si en test sobre tierra se veía que no tiene ni mucho menos el recorrido de suspensiones de los Citroën y Ford, en Francia eran los que más al descubierto llevaban los amortiguadores, con una altura exagerada por mucho que hubiera algunos metros de tierra por la mañana. Claro que todo esto lo comento desde mi punto de vista de “hinjeniero”.

También daba miedo cómo se “retorcía el chasis” (sic), o mejor dicho, cómo cabeceaba el Mini en frenada y a la entrada de las curvas. Tanto, que el Mini de Campana, blanco, alto y con ése desplazamiento de masas tan peculiar, parecía más un Delta S4 a cámara lenta que un WRC de 2011... Mucho van a tener que trabajar en Prodrive si quieren que este coche sea competitivo en tierra, por mucho que pretendan escurrir el bulto echándole las culpas a Munich...

De nuevo, los S2000 fueron los más espectaculares, con Juho Hänninen dando caza e intentando adelantar a Julien Maurin, aunque los mayores aplausos se los llevó un Twingo R2 local, que con problemas mecánicos apenas pudo acabar el último tramo del rally con varios minutos de retraso.

Con los participantes del Mundial ya fuera de la especial, había que esperar hora y cuarto para ver pasar a los del Nacional Francés, con Gilles Nantet líder del Grand National con su Porsche... Como el horario oficial indicaba que la especial no arrancaría hasta las 15:15, y mi tren partía a las 16:09 desde el otro lado de la superespecial, nos pusimos en marcha... cuando, ya lejos del tramo, oímos el brutal bramido del GT3. ¡Los cabrones de la FFSA habían adelantado la salida sin avisar, una hora y cuarto!

Eso nos hizo perdernos a Nantet, a Roche con el 307 WRC, y a Snobeck con el C4 WRC, entre otros, pillando yo un rebote de la hostia, a pesar de poder verlos luego en el Control Stop, donde Philippe Bugalski felicitaba a los participantes.

Nos quedó el consuelo de ver a los Twingo R2 y R1, además de algún Clio RS de la anterior generación, que iban como auténticas balas, y marcándose unas derrapadas de escándalo, cuando no levantando una o dos ruedas. A nivel de espectáculo, mereció más la pena el Nacional que el Mundial, aparte de los cinco de cabeza y los S2000... Que tomen nota en el RACC, sobre todo por darle interés a una tercera etapa que con 62 inscritos al inicio de la prueba, se puede quedar MUY pobre.

Antes de volver a Estrasburgo, no pude evitar comprar un poco de merchandising del rally, mi tercera prueba del Mundial tras Portugal y Catalunya, y la verdad es que no salía nada caro para ser oficial: 25€ un pack con camiseta, programa oficial, desplegable, cartel, placa de plástico a tamaño real, y pegatina bordada. Si sirve para apoyar a la organización, bendito sea...

Poco más puedo contar. El viaje de vuelta se produjo sin mayores problemas, dando auténtico gusto ver un TGV plagado de camisas de Michelin, Citroën y Ford, y en apenas quince horas ya estaba de vuelta en casa tras un día intenso... al menos lo suficientemente intenso como para quedarme dormido al día siguiente y faltar a las primeras tres horas de clase. Dura vuelta a la realidad.
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miércoles, 25 de agosto de 2010

Sobre Ford y Sordo



Como habréis visto llevo una semana parado. En el fondo me faltaba inspiración, pero la he recobrado al ver la vuelta de todos los rumores sobre el futuro de Dani Sordo y recordar la penosa actuación de Ford en Alemania.

Así que sí, voy a volver a hablar de Dani, como buen culebrón que es, por mucho que lleve ya una rachita considerable hablando de rallyes (exceptuando la última entrada sobre Montaña).

Ya comenté en una entrada anterior que a Dani se le había acabado todo el crédito con la victoria de Sébastien Ogier en Portugal, y que tenía los días contados en Citroën si no reaccionaba rápido. Finalmente Olivier Quesnel se decidió por una solución intermedio, como es la de relegar al cántabro al equipo Junior en tierra, mientras en asfalto permanece como segundo piloto de la marca francesa.

De cara a los intereses de Citroën, esta es claramente la mejor solución, más allá de que nos fastidie la injusticia hacia Sordo que ello supone, pero a medida que se acerca el final de temporada surgen razonables dudas sobre si este status quo seguirá siendo válido la temporada que viene, después de que Quesnel le haya ofrecido a Dani un contrato similar, en el equipo Junior.

No sé lo que puede pasar por la cabeza de Dani, estoy seguro de que ya se ha espabilado a la hora de negociar contratos, y si de Junior no tuviera ningún freno (ni real, en forma de órdenes de equipo, ni psicológico, al no deber amarrar puntos para el Mundial de Constructores), sería una gran opción al no verse penalizado por la reglamentación M2 (coches con una antigüedad mínima de un año) con la introducción de los nuevos WRC en la temporada que viene.

Así, seguiría cobrando un sueldo razonable, en el equipo que le ha dado todo, con un coche igual que los oficiales, pero sin los mismos deberes, y que tiene cogido por la mano al haber llevado las riendas de su desarrollo.

Ahora bien, no dejaría de ser el tercer piloto del equipo, recibiendo piezas a destiempo, con un equipo de mecánicos quizás inferior, etc, etc... y en asfalto seguiría estando amarrado, porque Ogier es ante todo piloto de tierra.

En estas circunstancias, y olvidándome de que Sordo debió aceptar la oferta de Ford a finales de 2009, cuando el sitio de Latvala pendía de un hilo, creo que sigue siendo ventajoso para el español un cambio de aires. No sé, es cierto que debe ganarse la vida, pero si es piloto y tiene hambre de victorias, debe tomar riesgos.

En Ford tendría un estatus muy similar al que le ofrece Quesnel en Citroën: coche de Stobart, oficialidad en asfalto. Pero la clave está en que en asfalto sería el líder absoluto de M-Sport, dadas las grandes carencias de Hirvonen y Latvala. Y además, de cara al Mundial de Pilotos, sin ser tan rápido como ellos dos, y exceptuando malas rachas como la de principios de esta temporada, Dani parece más regular que los finlandeses.

Y para mí, es la gran oportunidad de Dani. Ford le necesita, los experimentos con pilotos temporeros como Duval o Per-Gunnar Andersson (claro que a quién le mandaría ponerle a debutar en un rally de asfalto...) han fracasado, Latvala y Hirvonen no parecen tener margen de mejora en asfalto, lo que supone 30 puntos de desventaja fijos, y encima son más propensos a desguazar coches.

Así, si Malcolm Wilson le pone una oferta encima de la mesa, Dani debe arriesgar de una vez por todas. Una temporada más en Citroën sin victorias sería como estar desterrado y sin derecho a réplica, mientras que en Ford podría bien disipar las dudas en torno a él (muchas en el extranjero), bien confirmar que es un piloto decente en asfalto pero poco más y volverse a casa por la puerta de atrás.

Entiendo que no sea fácil cuando tienes un buen sueldo, pero no creo que un tío con su talento llegue hasta ahí para acatar órdenes hasta su jubilación. Si así fuera, se hubiera quedado en España corriendo el Regional Cántabro y gestionando el karting de su familia.

Espero que, elija lo que elija, se deje por fín de tonterías, y si hay que jugársela, se la juege aunque pierda y termine en la calle. Las carreras son así, y esto no se va a acabar porque Loeb sea un buenazo y decida dejarle ganar una prueba. Dani da para más que eso.
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viernes, 9 de julio de 2010

Sobre el Rally de Bulgaria

(Dios quiera que no lo veamos el año que viene en el Mundial)

No sé, no me han defraudado en exceso los tramos búlgaros, por las pocas imágenes que he podido ver de ello. No es asfalto roto del todo, pero tampoco parece una autopista como el Catalunya. En algunos momentos me recuerda al Tour de Corse. Sin embargo sí me mosquean otras cosas de esta prueba.

Es simplemente inaceptable que la primera etapa de un rally del mundial se salde con tan sólo dos pasadas por dos tramos. Ya era vergonzoso que esto ocurriera los domingos, razón por la cual por ejemplo en Finlandia decidieron que su prueba sólo se corriera en dos días, pero el viernes... ¿Para qué obligar a todos los miembros de los equipos a levantarse a las cinco de la mañana? Supongo que se debe a una nefasta interpretación de una de esas estúpidas normas de la FIA, la que obliga a que las etapas finalicen antes de las 16:00, hora local, "para facilitar la cobertura por parte de la prensa"...

En otro órden de cosas, toca hablar de Matthew Wilson. No sé a quién debo ponerle velitas, pero ojalá no reciba ninguno de los Fiesta WRC en 2011 y se acabe así con su vergonzosa aventura en el WRC. Hoy, en un nuevo recital, nos ha deleitado con la pérdida de ¡UN MINUTO! con respecto al conocidísimo húngaro Frigyes Turan, al volante de todo un Peugeot 307 WRC (recuerdo a los que no sean muy aficionados al WRC que Peugeot se retiró a finales de 2005, y que las evoluciones las han ido realizando de forma privada preparadores franceses, como Bozian).

Por si no fuera poco, Henning Solberg se ha quedado a menos de un minuto de Wilson al volante del Ford Fiesta S2000. Teniendo en cuenta que Solberg en asfalto no es ningún prodigio, que el Fiesta S2000 se siente más a gusto en tierra que en asfalto, y que este rally se disputa a casi 2.000 metros de altura, lo que afecta a las mecánicas atmosféricas, creo que ya nos podemos hacer una idea del nivel alcanzado por el hijo del jefazo de M-Sport, y el ridículo que protagonizará en Alemania y Francia, una vez estén presentes los participantes del SWRC...

Por lo demás, se confirma que Malcolm Wilson ha pasado de desarrollar los Focus WRC, y simplemente se centra en vender Fiestas S2000. Total, Sébastien Loeb les iba a ganar de todos modos...

P.S: No me veo yo a Ogier pasándose a Ford. De cualquier modo alguien de los gordos se tiene que quedar sin coche el año que viene. Yo apuesto por Petter Solberg. Y ojo que Kris Meeke puede que entre de algún modo en el equipo Citroën, ya que le tienen que pagar de algún modo el calvario de temporada que está viviendo en el IRC, con un coche completamente "off the pace". Y Dani Sordo, para mí, ya es un cadáver, por mucho que me duela: esta era su oportunidad.
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lunes, 31 de mayo de 2010

Juventud, divino tesoro

(Momento jrandioso del fin de semana)

Cambio de nuevo el formato del título para referirme a lo ocurrido este fin de semana. Aclaro desde un principio que pretendo ser irónico, y se lo dedico a Sebastian Vettel y Dani Sordo. Va por ellos.

Sobre lo sucedido en Turquía, soy directo: Vettel la cagó. Webber roza siempre la legalidad, pero dejó hueco al alemán para pasar, y fue éste el que se abrió para tomar la curva, comiéndose de lleno a su compañero.

Me da igual que tengas ganada la posición, Webber no cerró a Vettel, le respetó la posición y el piloto alemán desconectó el cerebro y se olvidó de mirar los retrovisores, eso que supuestamente se habían cambiado para ver mejor... y su juventud ya no le puede servir de excusa, no si quiere ser Campeón del Mundo.

De los gestitos tras el accidente no voy a opinar, todos han hecho tonterías en un momento de cabreo, pero creo que se está desquiciando. Perder dos Campeonatos del Mundo por errores propios, hablando de un tío que se supone que está a la altura de los mejores, es una losa demasiado pesada.

En cuanto a Dani Sordo... bueno, ya dije lo que opinaba, que una victoria de Ogier le sentenciaba, y que en Bulgaria se la juega. Ya no le valen más excusas. Aún así quiero decir también que no creo que Sébastien Ogier pueda aguantar a este ritmo todo el resto de la temporada, el año pasado se pegó sus buenas hostias, y este año ya está tardando (no cuento los errores de Nueva Zelanda).

Frente a esta ola de juventud, Mark Webber y Sébastien Loeb siguen repartiendo lecciones a diestro y siniestro, y las 500 Millas de Indianápolis se las llevó un señor de 37 años, Dario Franchitti... Creo que no es casualidad. Suele pasar cuando no se siguen los pasos necesarios para llegar hasta la cima.
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jueves, 13 de mayo de 2010

Sobre cuándo echarán a Dani Sordo

(No veo yo a Dani en esta asistencia para el RAC...)

Muchos me llamaréis pesimista, pero yo realmente lo veo así. Ogier se lo va a cargar, y no le va a salvar ni la posible llegada de otra marca al campeonato. En Nueva Zelanda le meó encima, y suerte que Séb II de Francia la cagó en la última especial, porque ya me veía a Olivier Quesnel con el acta de despido a medio firmar.

Lo que más me acojona son las declaraciones de Sven Smeets, marioneta de Quesnel ahora que ha decidido pasar a un segundo plano, a WRC.com, en las que de deshace en halagos a Sébastien Ogier (cosa que me parece razonable) y deja caer que para finales de año podría estar listo para correr en un equipo oficial (que no me parece ya tan razonable)...

Pero lo gordo llega al final de la nota de la web oficial del Mundial de Rallyes, cuando con buenas palabras manda una directísima a nuestro españolito: "O espabilas en Portugal, o puerta". Las palabras exactas son "Ahora llegamos a Portugal y a Dani realmente le gusta Portugal, ha pilotad muy bien allí. Esperamos que pueda hacer en Portugal lo que hizo Latvala en Nueva Zelanda".

De todos modos, lo veo demasiado precipitado, soy pesimista, pero no tanto. Para mí la fecha clave será Bulgaria. A Dani sólo le valdrá ahí la victoria o un honroso (y enésimo) segundo puesto tras Loeb. Si le gana Ogier, o se pega un castañazo, además de poner en riesgo su vida en unos tramos en los que el año pasado Flavio Gugelmini, copiloto del suizo Brian Lavio, falleció, podrá decir adiós al equipo oficial Citroën...

Porque si una cosa ha mantenido hasta ahora a Dani en el Mundial, es su regularidad, pero cuatro temporadas ya son demasiadas, y más cuando eres sexto en un Mundial con sólo cuatro vehículos realmente oficiales (aunque el de Ogier sea oficial "de facto"). Ya veremos, pero Dani no tiene ya margen para el error, lo sabe, y espero que no le pase factura.
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lunes, 5 de abril de 2010

"Entre todos la mataron y ella sola se murió"


Por una vez, cambio el estilo de mi título (porqué empiezo siempre por "Sobre..." es una historia que ya contaré). Una vez más me refiero al Mundial de Rallyes. Las tácticas y órdenes de equipo siempre han existido, pero lo vivido este fin de semana en Jordania sobrepasa la barrera de lo esperpéntico.

Son todos unos hipócritas. Desde el primero al último, todos son culpables aunque señalen con el dedo a otro. Puedo llegar a entender, que no aprobar, que un piloto se pare ante las señales de final de tramo, ya que eso siempre ha existido, forma parte de la táctica de los rallyes, por mucho que quede feo. No es una órden de un tercero, es el propio piloto el que juega sus cartas. No hay más que ver lo sucedido con Petter Solberg en México y Jordania: en México decidió no frenar, aquí, sí...

Pero que dos jefecillos, uno un piloto fracasadete a pesar de haber tenido en sus manos auténticos cochazos, y otro, un mindundi que hereda la magnífica estructura que montó Guy Fréquelin, vengan a decir qué debe hacer éste u otro piloto, es realmente vergonzoso. Más aún, cuando luego aparentan ser los primeros interesados en que el Mundial recupere su prestigio... los cojones.

También son culpables los pilotos. Ahora Loeb trata de tapar un agujero de bala con una tirita del Ahorra Más. No sólo hace tiempo que debería existir una Asociación de Pilotos de Rallyes, a imagen y semejanza de la GPDA en F1, sino que deberían poner en práctica el sentido común. ¿Con qué cara se habrán mirado Mikko Hirvonen, Sébastien Loeb, Sébastien Ogier y Jari-Matti Latvala tras el lamentable show del sábado? Por mucho que te manden Wilson y Ogier, si todos los pilotos se plantan, no hay huevos a echarlos del equipo.

Y por supuesto, la gran culpable es la FIA. No hablo ya de prohibir las órdenes de equipo, o invertir el órden de salida (solución fácil). Hablo de la enorme estupidez que suponen los equipos M2 "privados", como el Citroën Junior Team o Stobart. Ya vimos el año pasado cómo Quesnel obligaba a pararse a los pilotos del primero para que Loeb, tras Superrally, pudiera puntuar. ¿Qué sentido tiene un Mundial de equipos, cuando sólo hay dos marcas? Es más, el Mundial es "de Constructores"... ¿Qué cojones hacen el Junior Team, Stobart, o Munchi's ahí?

Por no hablar de la magnifiquísima idea del Superrally. Si Hirvonen hubiera abandonado el viernes, el sábado no hubiera podido penalizar por adelanto y limpiado pista para Latvala... Si quieren volver al rally para probar nuevos componentes, que lo hagan, pero detrás de los participantes que siguen en carrera, a modo de animadores para el público, que no interfieran en la lucha por la victoria.

¿Cambiará algo después de Jordania? Yo, sinceramente, lo dudo. No quieren cambiar nada, simplemente lo aparentan para que no se les escapen los pocos seguidores fieles que les quedan. Hay más interés en destruir el IRC (fin de las homologaciones S2000), que en mejorar el WRC (se ha aumentado el kilometraje máximo, pero ¿alguien lo ha aprovechado?).

P.S: A ver si TVE manda a Marc Martín a cubrir Moto GP y nos ponen a alguien que al menos se entere de qué está pasando a la hora de comentar los resúmenes del WRC...

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